Comunicado de Podemos sobre Honduras
POSICIÓN DE PODEMOS SOBRE EL GOLPE DE ESTADO EN LA REPÚBLICA DE HONDURAS
El rechazo más contundente
El Movimiento Por la Democracia Social, PODEMOS, por intermedio de su Dirección Nacional, quiere reiterar su más ENÉRGICO Y ROTUNDO RECHAZO al Golpe de Estado que el día 28 de junio de 2.009 derrocó al Presidente Constitucional de la República de Honduras, José Manuel Zelaya.
La apariencia constitucional que ha querido darse a los acontecimientos posteriores, en modo alguno legitima el Golpe, y muy por el contrario, lo perfecciona.
La nuestra es una posición de principios. Para nosotros, lo hemos dicho, no hay Golpes buenos y Golpes malos. No puede justificarse un Golpe porque es de izquierda o porque es de derecha.
Todo el mundo conoce que José Manuel Zelaya es un poderoso terrateniente hondureño, denunciado en varias ocasiones, sobre todo por comunidades indígenas, por violación de derechos humanos. Ambas cosas son repudiadas por nosotros. Pero también es una incuestionable verdad, que es Presidente por voluntad del pueblo de Honduras.
Los Golpes de Estado siempre pretenden ser justificados por la crisis política que los preceden. Es una manera que tienen determinados “actores políticos” de enfrentar y tratar de vencer a otros “actores políticos”, aupados por los factores y grupos de poder que siempre hay detrás de unos y otros.
Estos actores, estos grupos de poder, pueden cobijarse detrás de la “fachada”, representada por las posiciones institucionales que hayan podido lograr: llámese Congreso, Fiscalía, Procuraduría, Tribunal Supremo de Justicia, etc. Pero lo que tipifica su actuación no es la propia investidura, sino el apego a las normas contenidas en la Constitución y las Leyes.
En este caso, también apelamos a la consigna que guía nuestras actuaciones: DENTRO DE LA CONSTITUCIÓN TODO… FUERA DE LA CONSTITUCIÓN NADA.
Esa es nuestra lucha fundamental en nuestro país en estos momentos. No puede ser otro nuestro juicio para ver fuera de él.
En Venezuela tenemos el antecedente de haber acusado, juzgado, condenado y sustituido a Carlos Andrés Pérez, Presidente en ejercicio, en apego a la Constitución y las leyes vigentes en el momento, sin que se rompiera en ningún momento el “hilo constitucional”.
Todas las constituciones en el mundo prevén situaciones similares y la hondureña no es una excepción.
En todo caso, si su contenido no es el mejor para enfrentar las situaciones de crisis, siempre existen los mecanismos para cambiar la Constitución, por parte del pueblo soberano.
El asunto de fondo es que la democracia no es instrumental. La representatividad no puede llegar al punto en que los actores políticos sustituyan al pueblo que representan.
Hoy en día, el principal contenido de la democracia es que gobierne la voluntad política del pueblo, puesto que ella es la auténtica voluntad soberana.
Solo el pueblo puede resolver
En efecto, en Honduras se ha gestado una profunda crisis entre actores políticos que solo el pueblo hondureño puede resolver.
Por y para la vigencia de la democracia, la voluntad política del pueblo de Honduras debe imponerse y prevalecer por sobre cualquier acuerdo o componenda entre actores políticos y/o factores de poder.
Debemos exigirle a los organismos internacionales, la activación inmediata de mecanismos de consulta que le permitan al pueblo hondureño expresar su voluntad y, así, superar la crisis política.
Rechazamos radicalmente el intervencionismo
Nos sentimos en este momento, en la obligación, ética, moral y legal de rechazar de la manera más rotunda y firme el descarado intervencionismo del Presidente de la República Hugo Chávez Frías en los asuntos internos del pueblo hondureño en particular, y latinoamericano en general.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece con claridad, que nuestras Relaciones Internacionales están obligadas por “los principios de independencia, igualdad entre los estados, libre determinación y no intervención, solución pacífica de los conflictos internacionales, respeto de los derechos humanos, solidaridad entre los pueblos”.
La actitud del Presidente Chávez no constituye otra cosa que un nuevo desprecio por una Constitución que no le sirve para imponer su proyecto político particular.
Las amenazas de guerra no ayudan en lo absoluto al pueblo de Honduras ni a ningún otro. Solo el más retorcido cálculo de su parte, puede suponer que una acción bélica pueden servir para ayudar a avanzar su proyecto personal por tierras americanas.
Ese es el tipo de intervención que se critica a los Estados Unidos, por ejemplo. Ese es el tipo de cálculo que siempre ha hecho el imperialismo y el expansionismo. ¿O es que acaso existe un intervencionismo bueno y un intervencionismo malo?
En todo caso, ¿a quién cree el Presidente que hay que ir a matar?, ¿a esos muchachos que vimos por la televisión con cara de susto?, ¿quiénes irían a sembrar la muerte en otro país?, ¿nuestros muchachos?, ¿el Presidente se cree ahora dueño de la vida y la muerte de los venezolanos?
LAS AMENAZAS DEBEN CESAR!!!, para la tranquilidad de los venezolanos y la del resto de los pueblos del continente.
La Constitución bolivariana impone a la República la práctica democrática en la participación y toma de decisiones en el seno de organismos e instituciones internacionales.
Los venezolanos debemos tener el digno papel de formar parte de la solución y no el innoble credencial de formar parte del problema para ayudar a agravarlo.
No nos queda duda alguna en rechazar cualquier intento de intervención extranjera que menoscabe la autodeterminación del pueblo hondureño.
Ismael García
Secretario General Nacional
www.ismaelgarcia.net
Prox. Consulta Pública


