Devolvamos la luz a los venezolanos
Declaración de la Mesa de la Unidad Democrática sobre la Crisis Eléctrica
Devolvamos la luz a los venezolanos 6 de marzo de 2010
La Mesa de la Unidad Democrática, representada por Andrés Velásquez (Causa R), Freddy Marcano (AD) y Carlos Berrizbeitia (Proyecto Venezuela), puntualiza ante el país lo siguiente:
El presidente Chávez le miente a Venezuela “cuando lleguen las lluvias, se acabará la crisis eléctrica” La actual crisis eléctrica y energética no tiene soluciones a corto plazo. Esta crisis está determinada no sólo por el déficit de generación, sino también la insuficiencia del sistema de transmisión y distribución, y por los descuidos en el mantenimiento de todo el sistema, agravados por la sequía. La negligencia gubernamental y no el clima es la culpable de la crisis que afecta especialmente a la provincia. “el fenómeno de El Niño y la sequía son los únicos responsables de la crisis”.
El fenómeno de El Niño y la sequía, así como la falta de generación térmica, habían sido previstos por Corpoelec y el Centro Nacional de Gestión (antes OPSIS) desde mediados del año pasado, ante estas advertencias el gobierno no tomó las previsiones adecuadas, ocultando primero el problema, luego achacándoselo a los gobiernos anteriores, y luego al fenómeno de El Niño. El Niño, que afecta también a Colombia, Brasil, Perú, no le ha causado problemas tan serios como los que atraviesa Venezuela, porque esos países, a tiempo, desarrollaron programas de inversión en generación y transmisión, que les han permitido evadir las consecuencias de la sequía.
“por culpa de gobiernos anteriores, dependemos de la generación hidroeléctrica y no tenemos la alternativa de plantas térmicas” Gracias a las grandes plantas hidroeléctricas de Guayana toda Venezuela ha contado con energía eléctrica barata y pudo desarrollar el complejo de empresas básicas de Guayana de hierro, acero y aluminio, fundamental para la industrialización del país. Siempre estuvo claro que el sistema de plantas hidroeléctricas debía ser complementado con plantas térmicas, y poder sortear así las normales fluctuaciones en el caudal de los ríos, garantizándose una reserva operativa suficiente que tomara en cuenta también los ciclos de mantenimiento de las diversas plantas.
“los gobiernos anteriores no invirtieron en el sistema eléctrico” El gobierno evade su responsabilidad durante estos once años al no haber construido plantas térmicas en el oriente, centro y occidente, de haber dejado deteriorar todo el parque hidroeléctrico y térmico y el sistema de transmisión asociado, de no haber completado la red de transmisión para asegurar la plena integración eléctrica, de descuidar los programas de mantenimiento preventivo y correctivo, y en general de haber deteriorado a las empresas eléctricas, al desprofesionalizarlas y convertirlas en organismos politizados y sectarios en función de su proyecto autoritario y totalitario. En once años se hubiera hecho mucho, ¿qué ha hecho el gobierno para que las regiones no estén a oscuras?
Las medidas asumidas por el gobierno nacional no resuelven el problema
Las pequeñas plantas termoeléctricas de generación distribuida, de 10 a 15 MW, que nos vendió Cuba, no son sino pañitos calientes ante la magnitud del déficit de generación que tiene el país. Estas pequeñas plantas además de ser costosas e ineficientes, y no apropiadas para operar de manera intensiva durante largos períodos, queman combustibles líquidos (diesel), muy bien cotizados en el mercado internacional, por lo cual se reduce el ingreso de divisas. El déficit de generación que alcanza aproximadamente a 7.000 MW, no puede ser resuelto con pequeñas plantas, diseñadas para atender pequeñas comunidades.
Las metas de reducción del consumo de energía en los grandes consumidores son inalcanzables. Para el 27 de febrero, el 37 % de los usuarios clasificados de alto consumo redujeron el 10 % de su consumo, el resto no lo pudo alcanzar. Pretender lograr ahorros de 20% en el consumo en grandes consumidores industriales es imposible, a menos que se interrumpan sus actividades durante uno o dos días a la semana, como se hizo en las empresas básicas de Guayana, sacrificando la producción de esos grandes complejos. La implicación de la aplicación del Decreto de Emergencia Eléctrica es que las acciones que ha tomado el gobierno a nivel nacional (Racionamiento obligado, instalaciones de pequeñas plantas de generación) no han dado el resultado esperado. El Guri sigue bajando su nivel, acercándose aceleradamente a su cota de emergencia (248 m) y de colapso (240 m), respectivamente. En esta última cota se perderían 5.000 MW. El 3 de marzo de 2010 la cota se situaba en 254,18 m.
Las soluciones del gobierno nacional son mucho más costosas para los venezolanos. El 2 de marzo inauguró una planta con 20 unidades de 800kW para un total de 16.000 kW, de los cuales se generaron sólo unos 6.400 kW, EN PLENA HORA PICO. ¿Por qué no pusieron a funcionar los otros 9.600 kW?. El costo de Bs 29 000 000, al cambio oficial equivale a un costo unitario US$ 787/kW. Una turbina de gas de ciclo simple hubiera costado unos $400 por kilovatio y tendría menores costos de operación. Esos motores son altamente ineficientes en el uso de combustible. Cada motor de 1 MW consume diariamente 46 barriles de diesel. El gobierno ha mencionado que instalará 1000 motores en el país, lo cual implica un consumo de 46 mil barriles diarios de diesel. No hay suficiente para satisfacer esta demanda por lo cual habrá que importar diesel a 86 $/B y venderlo a 2.8 $/B. Por cada por cada 1000 barriles de diesel se necesitan 8 gandolas para su transporte de manera eficiente. Venezuela se quedará sin producción por falta de electricidad, y sin electricidad por falta de políticas efectivas.
La Mesa de la Unidad Democrática al país
Este largo gobierno de once años no tiene las soluciones adecuadas para la crisis eléctrica que atraviesa el país, de la cual es totalmente responsable. Venezuela tiene con qué resolver la severa crisis energética, contando para ello con sus ingenieros, trabajadores y empresas altamente calificadas, mediante un plan integral que reconstruya el sistema eléctrico, y que lo amplíe al ritmo de las necesidades del desarrollo, para devolverle la luz a todos los venezolanos. La Mesa de la Unidad Democrática considera que no son las medidas punitivas y de persecución las que nos ayudarán a salir de la crisis. Es a través de un acuerdo nacional entre los sectores que podemos encontrar las soluciones. Es por ello que proponemos la convocatoria, con carácter de emergencia, de lo mejor de nuestros talentos e instituciones con el fin de encontrar las opciones más efectivas para superar la crisis. Solicitamos que se convoque a los Gobernadores, a los Alcaldes, a los Rectores de nuestras universidades, al sector empresarial y a los trabajadores, y a todas las instituciones que puedan realizar aportes para beneficios de todos los venezolanos. Sólo de esta manera concertada es posible avanzar. La Mesa de la Unidad Democrática reafirma su compromiso de promover todas las gestiones y realizar todos los esfuerzos para garantizar la mayor cobertura y calidad del servicio eléctrico, y ratificamos las propuestas presentadas al país en noviembre de 2009 y enero de 2010. Estamos unidos, promoviendo las transformaciones que devuelvan la luz a los venezolanos.
Prox. Consulta Pública


