Keller: 62 por ciento de la población percibe que sus problemas han empeorado
Se puso el cuchillo en su garganta. El desprecio de los trabajadores por los aumentos salariales anunciados por el presidente Hugo Chávez tendrá consecuencias. En las urnas electorales de 2012 se expondrán. En ellas la masa laboral le cobrará lo que consideran una “burla”, “injusticia” y “engaño”, reseña La Verdad.
La trilogía de decretos efectuados para incrementar el salario mínimo y los sueldos de los profesionales de la salud y sector universitario pesará sobre la popularidad del comandante. La Mesa de la Unidad Democrática y asociaciones gremiales se lo advierten desde ahora.
Consideran que con la Gaceta oficial Nº 39.660 del 26 de abril de 2011 donde quedó establecido el salario mínimo en Bs f. 1.407,47 (+15%) desde el 01 de mayo y en Bsf. 1.548,21 (+10%) a partir del 01 de septiembre se publicó el divorcio entre el primer mandatario nacional y los trabajadores.
El rechazo detonó por no haber tomado en cuenta, detalles o realidades como que la cifra de los aumentos es inferior a la inflación anual, que desde marzo de 2010 a marzo de 2011, los precios aumentaron 27.4 por ciento y que el sueldo mínimo en 2010 era de Bs.F 1.224, con un precio de dólar a 2,6, lo cual equivalía a 471 dólares mensuales, pero en 2011 con el ajuste a 4,3 por dólar serían 360,46 mensuales (una reducción de 23 por ciento).
Tomás Guanipa, coordinador nacional de Primero Justicia y diputado de la Asamblea Nacional lo confirma. “Lo único que hizo Chávez fue aumentar la frustración de los venezolanos, quienes después de cuatro años, con una inflación acumulada de 120 por ciento durante los últimos años, reciben apenas la tercera parte de los que les corresponde. De nada sirven los aumentos, si la gente está comprando menos. Sus medidas económicas no resuelven los problemas”.
De un solo soplo no se logra mejorar el poder adquisitivo sentenció el parlamentario. “En 14 años hemos tenido los mejores ingresos y el pueblo no ha dejado de ser pobre. Existen las mismas necesidades de hace una década atrás. Esa situación provocará suficientes votos castigo para pasar la página de la revolución”.
Las encuestas avivan el pronóstico de Guanipa. En el sondeo de opinión efectuado por la firma Keller demuestra que el 62 por ciento de la población percibe que sus problemas han empeorado en los últimos 12 meses, el 66 por ciento afirma que ha aumentado la corrupción y el mismo porcentaje cree que el costo de la vida ha aumentado. Sobre las perspectivas futuras, 48 por ciento testifica que será otro gobierno el que resolverá la crisis nacional.
La situación se le complica al primer mandatario nacional ante la pregunta “Si en estos momentos se efectuaran nuevas elecciones para elegir al Presidente de la República, ¿votaría por Hugo Chávez o por cualquier otro candidato?” El 35 por ciento expresa que votaría por él pero el 43 por ciento respondió que lo haría “por cualquier otro”.
Escenarios más grises
El contexto se tiñe menos favorable para Hugo Chávez si se citan los dígitos que apunta Datanalisis sobre su preferencia en el electorado. En 2005, la popularidad alcanzó el 71 por ciento, en diciembre de 2006, cayó a 60 y este año no supera el 50 por ciento.
Los números lo obligan a ser previsivo, analizó el político Edgar Gutiérrez, quien argumenta que “el tamaño de la nómina del Estado y su capacidad de empleador, le permite al presidente hacer un uso político de los casi tres millones de trabajadores que dependen de la Nación. Es una clientela vinculada al presidente y los aumentos refuerzan la burocracia”.
Recalcó que en promedio dos millones de los empleados públicos se declaran chavistas y votan por el comandante, lo que los convierte en una “base política”. Subrayó que “para ellos son estos aumentos que intentan amarrar los votos que representan”.
Pero Gutiérrez enfatiza que el plan del Ejecutivo carece de astucia al evaluar que los montos los montos aprobados no le alcanzan para la tres comidas diarias a un trabajador, si se toma en cuenta que requiere de al menos 1.687,50 bolívares fuertes mensuales para cubrirlas, monto que se triplica cuando se trata de alimentar a una familia de tres miembros.
Hay más. Alfredo Ramos, diputado de la Asamblea Nacional criticó la exclusión de 2.600.000 jubilados, a quienes no se les otorga el beneficio del ticket de alimentación para compensar sus “golpeadas pensiones”.
El Frente Autónomo para la Defensa del Empleo, el Salario y los Sindicatos (Fadess) solicitó la semana pasada al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que obligara a Chávez subir el sueldo básico a 5.141 bolívares fuertes, monto que consideraron necesario para cubrir la alimentación de una familia.
Siete millones de venezolanos no tiene empleo formal aludió Tomás Guanipa, dirigente de la tolda aurinegra para subrayar que por los aumentos no “arroparlos” pasarán facturas en la contienda del próximo año.
Debajo de la manga
Aunque la totalidad de las convenciones colectivas en Venezuela están vencidas -siete años tienen los empleados públicos, cuatro años los trabajadores de las empresas básicas y 12 años obreros de la educación y trabajadores de la salud sin discutir ningún tipo de contratación colectivo- el presidente sabe lidiar con sus deudas.
Un ejemplo de su capacidad para torear problemas, es asumir la promesas de una mejor calidad de vida como tema de campaña, pero esto es solo una de las numerosas estrategias electorales debajo de su manga, precisó el analista político Edgar Gutiérrez, al sostener que no resultaría “extraño ni una sorpresa” que Hugo Chávez haya guardado para mayo 2012 un “aumento espectacular” para reconquistar a las camaradas perdidas por las decisiones aprobadas este año.
Lluvia de críticas
Manuel Cova, secretario general de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), consideró que el aumento puso en evidencia su condición de “antiobrerista”. Resaltó que el incremento no es suficiente para cubrir las necesidades de la masa obrera y sus familias. “De acuerdo con la Constitución nacional, el salario tiene que ser suficiente y debe permitir que los trabajadores vivan con dignidad”.
Carlos Larrazábal Presidente de Conindustria. “Una vez más se han tomado decisiones salariales de manera inconsulta, sin tomar en cuenta lo establecido en las leyes”.
Noel Álvarez Presidente de Fedecámaras. “Que el aumento de salarios sea vía decreto es electorero y no aumenta el poder adquisitivo de los trabajadores”.
Prox. Consulta Pública


