Las Tres Grandes Minorias
“Si una mentira se repite suficientemente acaba por convertirse en verdad”: Esta es una célebre frase atribuida a Joseph Goebbels quien fuera Ministro de Propaganda de Adolfo Hitler.
Para muchos él es el padre de los modernos métodos de propaganda. Esta famosa máxima se deduce de unos de los principios propagandísticos utilizados por Goebbels, el de la Orquestación, donde exponía que “la propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”.
Traigo a colación este principio goebbeliano para sustentar el planteamiento que haré a continuación donde desnudaré una gran mentira esparcida por Chávez y con la cual pretende manipular a la opinión pública nacional y extra-fronteras venezolanas.
Él, echando de lado la realidad nacional, intenta influenciar a dicha opinión atribuyéndose el apoyo de una mayoría aplastante, cuando en verdad, el contexto político venezolano nos presenta un cuadro dividido, lamentablemente, en tres definidas y grandes minorías.
El reciente histórico electoral venezolano, basado en la totalidad del Registro Electoral Principal y que actualmente supera los 17 millones de electores, nos señala una minoría oficialista conformada por un 35 por ciento de venezolanos y venezolanas; los sectores que le adversamos representamos otra minoría de casi un 32 % y quienes se vienen absteniendo permanentemente o se unifican en los llamados “ni-ni”, constituyen otro minoritario 33 por ciento.
Son tres monolíticos segmentos minoritarios de donde una mayoría relativa, amparada en el Poder Ejecutivo y con subterfugios legales, pretende imponer un modelo de sociedad en contravía de lo que piensan y aspiran las otras dos minorías las cuales, en conjunto, sí conforman una abrumadora y constatable mayoría que rechazamos ese modelo de Estado hegemónico que se propende aplicar.
Y hablando de frases memorables, recordemos otra inserta en el imaginario popular que nos expresa: “La matemática no miente”.
¿Quién puede rebatir esta verdad, plasmada en los porcentajes refrendados por el Consejo Nacional Electoral y obtenidos de las últimas elecciones: Regionales de alcaldes y gobernadores y Enmienda Constitucional, del pasado 15 de febrero?
Sólo argumentado con la mentira y la manipulación se puede desconocer que Venezuela, repito, lamentablemente, está dividida en tres diversas y evidentes minorías.
Entendemos el concepto de que Democracia es gobierno de las mayorías, pero eso no aplica en este caso pues Chávez, confiscándole protagonismo y poder al pueblo, además de ampararse en una mayoría-minoría, acorrala a las otras dos minorías y criminaliza a quienes disienten de sus pretensiones.
Es grosera la arremetida de Chávez contra todo aquello que se le opone. (Ojo: ni pedimos ni damos cuartel). Es un ataque frontal, sin contemplaciones, dirigido a lo que él considera son los obstáculos que impiden la consolidación de su proyecto personal y hegemónico.
Chávez, deslastrado de cualquier contrapeso institucional a la Presidencia de la República y utilizando a la Asamblea Nacional como su “sastrería política”, viola la independencia de los Poderes Públicos Nacionales y emite leyes “cortadas” a la medida de sus deseos.
Y por eso él utiliza esa técnica goebbeliana para engañar. Sus pretensiones lo obligan a diseñar tácticas propagandísticas para internalizar en el colectivo la idea de tener un apoyo popular abrumador y así maniobrar para consolidarse.
El mismo Goebbels decía que “No hablamos para exponer algo si no para obtener un determinado efecto”.
Ese pensamiento lo conoce Chávez y lo aplica. Él no quiere expresarnos ideas sino obtener efectos que le garanticen engañar y manipular al verdadero dueño del poder constituyente: El pueblo, quien tiene en nuestra Constitución Nacional su auténtico proyecto político.
Ismael García
Prox. Consulta Pública


