Para la Discusión Política 23-06-09
20 AÑOS EN MOVIMIENTO
El pueblo venezolano en MOVIMIENTO
La historia avanza por los acontecimientos que produce el pueblo cuando está en movimiento.
Repacemos los más grandes acontecimientos venezolanos de los últimos 20 años (1.989 – 2.009) para ver si el pueblo se ha convertido en el principal sujeto político, o no.
La derrota del bipartidismo: La primera (1989) se le propinó en Aragua y Bolívar, en las elecciones de gobernadores y alcaldes. Luego vendrían Sucre, Zulia, Lara, Portuguesa. El bipartidismo estaba herido de muerte.
El “Caracazo”: Tras las consignas en protesta por la aplicación de un paquete económico, fue un acontecimiento antisistema, cuyas repercusiones se sienten aún hoy en día.
El 4 de febrero y el 27 de noviembre: A pesar del fracaso militar, la acción produjo un acontecimiento político que fue aprovechado por el pueblo en movimiento para seguir desmontando el poder establecido.
El Caracazo en el 89, el 4 de febrero y el 27 de noviembre en el 92, las derrotas del bipartidismo, junto a miles de pequeños acontecimientos que se sucedían cotidianamente, nos permitieron como pueblo fijar, establecer, medir el poder del Estado. Ya sabíamos más exactamente lo que podíamos proponernos.
Caldera
Con Caldera, quien resurge como “producto” directo del 4 de febrero (recordemos el impacto de su intervención en el Congreso), el pueblo da el puntillazo definitivo al “bipartidismo”, y pretende producir el quiebre definitivo del estado de cosas: sin embargo, su gobierno resulta ser una nueva expresión del poder dominante.
Chávez
Luego del 4 de febrero y de la desilusionante ejecutoria de Caldera, el pueblo identifica a Hugo Chávez como la persona a la cual se puede confiar el sitial de conductor del proyecto popular, haciéndolo Presidente de la República.
El movimiento popular se identificó de inmediato con la propuesta de Constituyente. Ella irrumpía precisamente en contra del “orden establecido”, del “poder dominante”. Representaba la posibilidad de crear un “nuevo orden” el cual, por demás, según se ofrecía, tendía como protagonista al pueblo en movimiento.
La nueva Constitución
El pueblo en movimiento aprovecho la oportunidad de la redacción de la nueva Constitución para expresar sus más hondas aspiraciones: He allí, el proyecto político del pueblo, claramente expresado.
Sus preceptos están establecidos en función de limitar el poder del Estado frente al individuo, frente al ciudadano, frente a la comunidad, frente al pueblo; por cuanto se entiende, y ello es absolutamente cierto, que el poder del Estado es siempre asfixiante, limitador del ser humano en la expresión integral de su desarrollo como tal, coartador de legítimas expresiones de la sociedad.
En 1.999 escribimos en nuestra Ley Suprema: “la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo” y, “los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos”. El pueblo en movimiento, ese “actor político” mayoritariamente constituido por los sectores “pobres” de la población, han hecho suya una visión de país y de sociedad que vale la pena construir y que encuentran reflejada en la Constitución que escribieron de su puño y letra. Para materializarla, ha continuado una lucha política marcadamente simbólica: es una lucha de ideas, de propuestas, de valores.
La multiplicación de la organización
Durante los años de la democracia representativa, y para enfrentar el estado de cosas dominante, el pueblo había creado miles de organizaciones populares a partir de las cuales libraba su lucha de todos los días.
Esas organizaciones, nacidas para la lucha, cambiaron su contenido al aprobarse la nueva Constitución: ahora se convirtieron, y se multiplicaron por decenas de miles, en organizaciones para participar en la construcción de lo nuevo.
No estamos hablando solo de la participación en la gestión pública. Hablamos de que el pueblo se preparó, por el nivel de conciencia y el grado de organización alcanzado, en función de la necesidad estratégica, como renovado actor político, de controlar las áreas específicas de la vida social venezolana. Se dio a sí mismo existencia corporal para ejercer el poder real, según lo estableció en la Constitución, para hacer una profunda transformación revolucionaria del Estado y de la sociedad venezolanos.
Tal es el caso de: los Consejos Comunales, las Mesas de Agua, las Mesas de Energía, las distintas formas de empresas de la economía social, los Comités de Salud, organizaciones ambientalistas, culturales, y de todo tipo. Más allá, la base de todo: el ciudadano con conciencia política.
El golpe de abril de 2002
En medio del proceso de cambios desarrollado por el movimiento popular, se produce por las fuerzas del orden que se estaba sustituyendo un Golpe de Estado.
Sin embargo, el movimiento de los sectores más empobrecidos, más tradicionalmente excluidos, logra, por su propia movilización, vencer al Golpe y restituir en la Presidencia al Presidente Chávez.
2 meses de paro
El pueblo venció al paro porque identificó el acontecimiento político como crucial en su lucha contra los sectores que identificaba como representantes del poder que se quería sustituir. Se entendía como una lucha por el poder entre los representantes del Estado que se quería sustituir, por un lado, y el pueblo, por el otro.
La reelección de Chávez
Más allá del hecho electoral, evento que representa una manifestación del poder dominante, la propia reelección de Chávez es otro acontecimiento producido por el movimiento popular.
Independientemente de sus ejecutorias, el discurso presidencial se identifica con los valores, los principios y las propuestas del movimiento popular venezolano, quien en su mayoría lo identifica, no como el poder dominante, sino como un combatiente contra el poder dominante.
Seguir en movimiento
Luego de la reelección, queda absolutamente claro que el proyecto que se quiere “profundizar”, no es precisamente el que el pueblo escribió en la Constitución: he allí la traición.
Para enfrentarla, la condición fundamental es que sigamos en movimiento. No permitamos que se sigan desmontando las organizaciones sociales.
Por vía legislativa se quiere reducir toda la gama organizativa que se origina en una sociedad plural, a solo 4 formas: consejos comunales, consejos obreros, consejos estudiantiles y consejos campesinos.
Todos ellos tienen una única manera de legitimarse: deben subordinarse al Estado.
De manera que la principal tarea del movimiento popular hoy es, precisamente, mantenerse en movimiento.
El pueblo no debe cesar de crear las más variadas formas de organización, con un contenido muy concreto: la lucha porque se realice nuestro proyecto político.
Vamos a construir una democracia donde gobierne la verdadera voluntad política del pueblo venezolano.
Ismael García
Prox. Consulta Pública




